Hoy es el día del padre. Ay, benditos padres esas personas maravillosas que no nos parieron pero que estuvieron apoyando o molestando, según lo mires. Esas personas riquiñas e insoportables, por momentos. Esas personas que nos ayudaron a crecer, que nos enseñaron a andar en bici, que nos riñeron, que nos salvaron de millones de problemas, con los que nos echamos unas risas y también algún que otro lloro. Personas que son puntales en nuestras vidas. Personas que sin ellas, no podríamos estar aquí. Así que hoy, como siempre, se merecen que estemos con ellos, que los recordemos y que le mostremos nuestro cariño, un poquito más si cabe.

Y por supuesto el día del padre es también para esas madres que solo son ellas, para esos padres que ya no están pero que recordamos mucho y para toda la familia, en realidad.

Hoy estamos confinados, recluidos, encerrados, como quieras llamarlo, y no podemos tener un contacto directo con ellos muchos de nosotros, pero sí que podemos pensarlos si ya no están, recordarlos y compartirlos con los demás y si están con nosotros llamarlos o verlos a través de videollamada. Así que no dejes pasar este momento, porque sin duda le hará ilusión. Hace ilusión siempre, pero hoy, como dijo mi padre en tono melodramático por whatsapp, hoy que están “confinados, aislados, olvidados…” (dijo que rimaba) pues más todavía.

Hoy este podcast va dedicado a mi padre, por supuesto, no podía ser de otra manera y para que también disfrutéis un poquito vosotros y vosotras voy a contar tres anécdotas cortitas. ¿Te animas a escuchar?

La primera es un trauma de infancia jajajaj que va, tranquilos psicólogos drásticos que no se trata de esto.

La segunda es una descripción de como mi padre se apunta a un bombardeo.

Y la última es un drama de estos carnavales.

Aquí te lo dejo:

Y aquí:

Los que tenemos la suerte de tener una familia unida, una familia en la que hay y hubo cariño, tenemos la obligación de cuidarla. Muchas veces el ritmo de nuestra vida hace priorizar en otras cosas, pero esto es lo más importante. Aprovecha esta situación para tener más presente que nunca a los tuyos y para crear hábito para después. Es otra oportunidad que nos da este virus.

¿Te animas a compartir con nosotros alguna anécdota de tu padre? Si es así déjalo aquí en comentarios o directamente en las redes sociales con los #sabiosentiemposdecrisis y #elclubdelasabiduría. Estaré muy atenta y seguro que es muy divertido. Aquí seguimos.

Un abrazo,

Carlota.

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